lunes, 31 de agosto de 2009


I thought I told
you
this world is
NOT

for you.






miércoles, 26 de agosto de 2009

Frío y caliente

( a este por lo grasa no le gana NADIE jaajajaj , posta es DEMASIADO mersa)

Me besaste. Fue un beso largo, lleno de pasión y amor, que podía decir más que mil palabras, aunque sólo significaba dos. Nos quedamos así, con las manos entrelazadas, transmitiéndonos calor, sintiendo el palpitar de nuestros corazones galopantes. Con la mirada más tierna y cargada de eso, dije las dos palabras que vos me habías dicho en el silencio de tu beso: te amo. Me sonreíste, y me dijiste que vos también. No era necesario, ya lo sabía, me lo demostrabas, me lo decía tu mirada. Los hombres a veces se olvidan que sus miradas, sus gestos hablan por ellos, más de lo que se pueden dar cuenta. No importa, de todas formas era agradable oírlo. Pero, pensándolo bien, no lo era. Sí, yo te amaba, y vos a mí, pero las cosas no debían ser así. Ninguno de los dos sabía amar al otro, no. Nuestra traición era como un arma afilada, una fina daga, la más fría de todas, que se clavaba en nuestro ser, de donde nuestra sangre caliente por el amor, se desperdiciaba y nos hacía desangrar. Sin embargo, ahí estábamos, tratando de vendar nuestras heridas que pronto abriríamos de nuevo. Que pronto yo abriría de nuevo. Sí, te clave un puñal, fui precisa, no fallé. Uno siempre falla, pero cuando debe hacerlo no lo hace. Te hice una herida profunda, muy profunda. Tu sangre quedó en mis manos, aún sigue ahí, haciendo imposible que te olvide y más imposible que me deje limpiarla, limpiarme del mal que te cause. Y vos, con tu herida, seguiste adelante. No sé que fue de ella, la ocultaste debajo de tu ropa, no me dejaste verla. Aún no me dejas. Pero no sabes que me martirio, no me perdono esa marca que te dejé. Y me pregunto si algún día me perdonarás el haber dicho que te amaba, sin saber hacerlo. Porque solo tu perdón puede lavar mis manos.

sábado, 22 de agosto de 2009

perdón, perdón, PERDÓN.


De repente es todo culpa tuya. Vos la cagaste, vos hiciste las cosas mal, vos te equivocaste. Vos, VOS y más VOS. Te sentís una mierda, y no tienen problema en recordártelo constantemente.

Entonces empezás a asumir culpas. Incluso aquellas que no te corresponden. Y lo pensás en frío, y tanto no la cagaste. Pero para los demás sí, sos una mierda. Y ahí es cuando te decís: ¿Soy yo realmente la que está mal? ¿No pueden estar juzgando mal ellos? Al fin y al cabo, no te conocen, no lo suficiente. Pero no, ¿cómo podés incluso llegar a pensar algo así? Ellos siempre tienen la razón, no les podés discutir. Te juzgan porque saben juzgar, la tienen clara, saben mucho de todo, y más de las personas, por favor. La gente no cambia, ¿Cómo puede la gente aprender de sus errores? Por Dios, qué locura. ¿Cómo puede haber gente que quiera mejorar? ¿Cómo puede haber gente que sepa más que ellos, que la tienen tan clara? ¿Cómo puede haber gente que sea distinta a la impresión que vos tenés de ellos, que sean buenas personas, si vos pensás que no son así, por lo menos por lo que ves? No, No y más No. Es una locura y siempre lo va a ser. La gente no cambia, es siempre igual. Las buenas personas no existen, salvo ellos, que son buenas personas y casi nunca se equivocan, son casi perfectos.

Sepanme perdonar, ustedes(ellos), por haber pensado cualquiera. Sé que tienen la razón (¿Cómo no tenerla?) y que la que la cagué fui yo sola, yo solita, y voy a pagar por mis culpas por el resto de mis días. Mis errores son imperdonables, más porque no puedo aprender de ellos. Perdón ustedes, una vez más.

¡Bendito elixir, bendito!

Tomo un vaso de whisky, hago fondo. Las manos ya me tiemblan pero no me importa, sigo bebiendo de ese precioso elixir que funciona como amnésico. No dejo de pensar en otra cosa que no seas vos. Sirvo otro vaso, vuelco un poco sobre la mesa. ¡Maldita botella, maldita, que sirva dentro del vaso! Lo tomo en dos tragos, cerrando los ojos al sentir el fuego del alcohol en mi garganta. Si, bendito elixir. Esta vez, no estábamos solos. Yo tenía pareja, pero vos me esperabas y yo iba a buscarte. Bostezo y empiezo a hipar. ¡Maldito hipo! Nunca lo puedo frenar, eso de tomar agua o aguantar la respiración es un mito, estoy segura. Pero probemos, porque no lo soporto, no lo soporto. Por fin te encontraba, estabas en un local de comidas rápidas. Como aquella vez que nos encontramos, la misma ropa, la misma mochila. Sonrío al verte, y tu también. Bien. El hipo se había ido. Pero ¡qué mareo, qué mareo! El piso parece moverse. Me tiro en el sillón, para no caerme del mundo, que parece que se va a dar vuelta. Maldito mundo. Y parece que la fuerza de gravedad ya no es fuerte. No importa, no importa, un vaso más. Bendito elixir. Sin decir nada, me tomabas de las manos, y entonces me pedías perdón por haberme dejado ir. Aunque no quieres compromisos formales, quieres estar conmigo, no soportas dejarme ir de nuevo. Yo te perdono, no me importa, quiero estar con vos. Esta vez lo puedo vaciar de un trago. Bendito elixir. Pero el líquido parece fuego, y como fuego llega a mi estómago, que me reprocha, me reprocha no haberle dado un respiro. Me devuelve todo lo que le di, como un reto hacia lo hecho. Mis ojos también lloran por la fuerza su rechazo. ¡Qué agonía, qué agonía! ¡Maldito estómago! ¿Y mi pareja? No, no puedo estar ahora, ahí con vos. Pero me queres esperar, sabes que soy capas de cualquier cosa por vos. La felicidad me embriaga, más que ese elixir (bendito elixir) que estoy tomando. ¡Por fin lo que tanto esperé! Me levanto, sacando fuerzas de no sé donde. Pongo mi cabeza bajo la ducha, para despejarme un poco. ¡Qué mareo, qué mareo! La ducha me despeja un poco. Y me doy cuenta de que no fue real, fue un sueño. ¡Maldito sueño! ¿Por qué no se cumplía? ¿Por qué me dejaba verte, tenerte tan cerca, hasta sentirte? ¿Por qué, en cambio, la realidad se empeñaba en alejarme de vos, poniéndote en el horizonte, tan lejano, aunque no para mis ojos, hiriéndome así más de lo que cualquier arma sería capas? Entonces recuerdo el porqué del elixir. ¡Bendito elixir! Quizás, con un vaso más me deja olvidar esa espantosa realidad, aunque sea solo un momento. Sí, sí, necesito más del líquido, ese bendito elixir amnésico.
CMSV.

miércoles, 19 de agosto de 2009

sábado, 15 de agosto de 2009





WAYNE ROONEY








Birthdate:
24 Oct 1985
Birthplace:
Croxteth, Liverpool
Position:
Striker
Appearances:
242
Goals:
101
Joined United:
31 Aug 2004
United Debut:
28 Sep 2004 v Fenerbahce (H)
International
England

domingo, 9 de agosto de 2009

Ritual de sumersión


Respiré profundo, llené mis pulmones de oxígeno, dióxido de carbono, y quien sabe que otro gas, y me sumergí en el agua lentamente. Una vez más, los sonidos se fueron apagando, la leve presión del agua en mis oídos se hizo presente, al igual que esa débil fuerza que me empujaba hacia arriba. Dejé que la corriente me arrastrara unos centímetros o metros, que más daba. Mi cuerpo no pasaba a ser más que una presencia física de mi ser, dejando por una vez a la mente tomar el poder, así que realmente no me importaba hacia donde fuera. Nunca antes me había sentido así. Empecé a forjar una imagen en mi cabeza. Primero débilmente, luego cobró más consistencia, era demasiado verídica como para no existir. Quizás el hecho de no poder borronearse con las distracciones del mundo exterior era lo que la hacia tan verídica. ¿Quién sabe? Solo sabía que esa imagen era real. Que tu sonrisa era verdadera, tus manos me invitaron a acercarme realmente, tus pies nadaron en el agua efectivamente y tus ojos me miraron existentemente. (¡Ay!, ¡Cómo me miraron! Tan de lleno, tan profundo, desnudando lo más profundo de mi alma, haciéndome sentir tan vulnerable y fuerte a la vez) Me llamaste con la mano, no había dudas. Te seguí, siempre detrás de ti, haciendo lo que me pedías. Me acerqué. Casi pude sentirte, casi nos rozábamos. Pero cuando estaba lo suficientemente cerca como para poder tocarte, te alejaste. Y sonreíste, divertido con tu juego. Y yo también lo hice, pero sólo contagiada con tu sonrisa. Seguiste jugando, unos segundos más, hasta que te cansaste. Y ahí fue cuando te acercaste (¿O me dejaste acercarme?). Pude sentir tus labios, a través del agua. Nos fundimos en un beso. Un beso lleno de palabras, recuerdos, miradas, roces, caricias, recuerdos. Un beso que contenía dos mundos y los unía. Pero el aire otra vez se me acababa. Te pedí que no me dejes. Me sonreíste, me espiaste el alma con tu mirada de nuevo y me soltaste, para dejarme subir. Salí del agua, inhale y repetí una vez más ese ritual de la sumersión, tratando de no perder un segundo para que no te fueras. Pero lo hiciste de todas formas. Me hundí en el agua, te busqué, traté de imaginarte, de llamarte, y no estabas. Tu rostro no se formó, tu cuerpo ya no era un cuerpo. La tan clara imagen ya no era más que una sombra de lo que había sido antes, era tan sólo un dibujo de mi imaginación. Creí que había hecho algo mal, repetí los mismos pasos. Pero no, no estabas, era indudable. Me habías dejado para siempre, con un beso tuyo en mis labios y tu sonrisa grabada en mi memoria, para no borrarse nunca.


cmsv.

viernes, 7 de agosto de 2009

willingness

1.Disposed or inclined; prepared.
2. Acting or ready to act gladly; eagerly compliant.
3. Done, given, accepted, or borne voluntarily

Predisposición. Para seguir, para ir más allá, sólo se necesita eso. willingness. Como todas aquellas personas que lucharon con las adversidades, impulsadas por su deseo, por su voluntad. Sólo es necesario eso para triunfar para seguir adelante. Porque por más fuerte que tire la corriente, el deseo siempre es más grande. Y a la mala suerte se le gana por cansancio. Y así, cuando estás hecho mierda, no podés seguir, no tenés en que apoyarte, no ves la solución (porque no existe) solo es el deseo lo que te lleva adelante. Te deja seguir, te empuja, te arrastra para adelante, para que no te quedes estancado en el fondo.
Pensar que es sólo una palabra.
Pensar que sólo depende de vos mismo.
Pensar que es sólo una voluntad.
JUST willingness.

Understand that you can.


Ladies you're damn right, you can't read a man's mind, we're living in two tribes and heading for war. well , nobody's perfect, we all gotta work it, but fellas, we're worth it so, don't break the law.
.
I've been going crazy while you sleep, searching for a language that the two of us can speak. So Mr. prehistoric, make your wheel and I'll breathe underwater ''Cos I like the way it feels